
La base de una ganadería eficiente y rentable reside en el pesebre. Para los rumiantes y équidos, el forraje conservado en forma de pacas no es un simple componente fibroso para calmar el apetito; constituye la fuente principal de fibra estructural, carbohidratos digestibles y, en muchos casos, el aporte proteico necesario para sostener la producción de carne, leche o el rendimiento en el trabajo diario. Sin embargo, un error común entre los productores es tratar a todas las pacas por igual.
Conocer las diferencias entre heno y alfalfa, así como las propiedades específicas de la festuca, es fundamental para no encarecer los costes de producción ni provocar desequilibrios metabólicos en el rebaño. Cada tipo de planta aporta un perfil nutricional completamente distinto que se adapta a una etapa productiva concreta. En este artículo analizamos al detalle las tres opciones más utilizadas en el mercado para que elijas la paca perfecta según las necesidades de tu explotación.
Tipos de forraje en el mercado: ¿Cuál necesita tu ganado?
El aparato digestivo de los herbívoros está diseñado para fermentar la fibra mediante una población microbiana ruminal o cecal muy sensible. Suministrar un forraje equivocado puede alterar este ecosistema interno. Por ejemplo, un exceso de proteína en animales en mantenimiento se desperdicia en forma de urea, dañando los riñones, mientras que un forraje excesivamente leñoso en hembras lactantes provocará una pérdida drástica de condición corporal al no cubrir sus demandas energéticas.
Por lo tanto, la elección de la paca de heno óptima no debe basarse en la disponibilidad del momento o exclusivamente en el precio por kilo, sino en un análisis zootécnico de tu lote de animales.
Heno de pradera: El equilibrio para el mantenimiento diario
El heno de pradera natural es un forraje polifita, lo que significa que está compuesto por una mezcla espontánea o sembrada de diversas especies botánicas, combinando gramíneas (como el vallico o el dactilo) con leguminosas silvestres (como los tréboles). Esta biodiversidad vegetal le otorga una de sus mayores virtudes: una palatabilidad excepcional. A los animales les encanta el heno de pradera por la variedad de aromas y texturas que presenta.
Desde el punto de vista nutricional, se sitúa en un término medio muy equilibrado. Aporta niveles moderados de proteína bruta (normalmente entre el 8% y el 12%) y un porcentaje de fibra ideal para estimular la masticación y la rumia regular. Es el forraje perfecto para:
- Ovejas, cabras o vacas en periodos de mantenimiento (animales secos o vacíos).
- Caballos con actividad física leve o moderada.
- Lotes de recría que necesitan un crecimiento sostenido sin acumulación de grasa excesiva.
Alfalfa en pacas: El rey de la proteína para lactancia y crecimiento
Aquí es donde radica la principal diferencia entre heno y alfalfa. Mientras que los henos de gramíneas o pradera son moderados en nutrientes, la alfalfa (una leguminosa pura) es una auténtica bomba nutricional. Si se corta en el momento óptimo (botón floral), las pacas de alfalfa pueden alcanzar fácilmente entre un 16% y un 20% de proteína bruta de alta calidad, además de ser una fuente extraordinaria de calcio soluble y carotenos (vitaminas).
La alfalfa estimula la ingesta de materia seca y aporta la energía y los aminoácidos necesarios para la síntesis de la leche y el desarrollo de los tejidos musculares en animales jóvenes. Debido a su potente carga de nutrientes, su uso debe reservarse para:
- Ovejas y vacas en plena lactancia (máxima producción).
- Corderos y terneros en fase de cebo o crecimiento rápido.
- Animales debilitados que requieran recuperar condición corporal de forma urgente.
Nota de manejo: Debido a su alto contenido en calcio y proteína, no se recomienda alimentar a caballos en mantenimiento exclusivamente con alfalfa, ya que el exceso de calcio se elimina por la orina, sobrecargando el sistema renal, y la energía sobrante puede provocar problemas de temperamento o laminitis.
Heno de festuca: Fibra de alta calidad y digestibilidad
La festuca es una gramínea rústica y resistente que produce un heno muy uniforme y limpio. A diferencia del heno de pradera, la paca de festuca suele ser monofita (solo contiene esa especie), lo que facilita enormemente la estandarización de las raciones en las granjas que emplean carros mezcladores o sistemas unifeed.
La característica principal de la festuca es su aporte de fibra detergente neutro (FDN) altamente efectiva pero de buena digestibilidad si se siega temprano. Visualmente presenta tallos un poco más rígidos pero dorados o verde claros, y su nivel proteico se sitúa entre el 7% y el 10%. Es un forraje estratégico para:
- Aportar la «fibra colchón» indispensable en raciones ricas en concentrados, evitando la acidosis ruminal.
- Alimentar caballos de mantenimiento o ponis que necesitan masticar muchas horas para evitar el estrés pero que no requieren engordar.
- Vacas secas en el periodo de preparto, donde se debe controlar estrictamente el aporte de calcio para evitar la posterior fiebre de la leche.
Tabla comparativa: Valores nutricionales según el tipo de paca
Para facilitar tu elección en la próxima compra con tu proveedor, aquí tienes una comparativa rápida de los parámetros estándar de cada forraje en condiciones óptimas de recolección:
| Tipo de Forraje | Nivel de Proteína | Contenido de Calcio | Uso Principal Recomendado |
| Alfalfa en Pacas | Muy Alto (16% – 20%) | Muy Alto | Lactancia, crecimiento y alta producción. |
| Heno de Pradera | Moderado (8% – 12%) | Equilibrado | Mantenimiento, caballos de paseo y recría. |
| Heno de Festuca | Bajo – Moderado (7% – 10%) | Bajo | Fibra estructural, prevención de acidosis y equinos. |
En Hermanos Cubiles procesamos y seleccionamos cada lote de pacas garantizando que conserven sus propiedades óptimas de campo a tu pajar. Entender qué necesita tu ganado en cada momento es el secreto para optimizar la inversión en alimentación y ver los resultados directamente en tu cuenta de resultados.





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